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Diana Atamaint renuncia irrevocablemente al CNE


Un verdadero remezón político e institucional altera de forma definitiva el tablero democrÔtico de Ecuador. Diana Atamaint presentó formalmente su renuncia como consejera del Consejo Nacional Electoral (CNE) este lunes 20 de julio de 2026, poniendo un punto final abrupto a una gestión de casi ocho años dentro del mÔximo organismo del sufragio de la nación. Esta trascendental e inesperada determinación ocurre a escasos meses de que el país asista a las urnas para celebrar las elecciones seccionales anticipadas. Hasta el cierre de esta emisión informativa, se desconocen los motivos o las razones oficiales que motivaron su dimisión del cargo.

La desvinculación formal se canalizó mediante un oficio ingresado el domingo 19 de julio de 2026. El documento estuvo dirigido de forma directa al presidente del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS), Andrés Fantoni, y contó con una copia formalizada para el actual presidente del CNE, José Cabrera.

La trayectoria de Diana Atamaint en la entidad del sufragio comenzó en el año 2018, período en el cual el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social transitorio la designó oficialmente como una de las vocales del organismo. Posteriormente, la funcionaria asumió la Presidencia del CNE, dignidad que ostentó a lo largo de ocho años de forma consecutiva. No obstante, esta renuncia definitiva se suscita poco mÔs de un mes después de haber perdido la conducción del organismo, hecho registrado el pasado 11 de junio de 2026 tras la estructuración de una nueva mayoría interna que la removió del cargo directivo.

El contexto que rodea su salida total del CNE es sumamente complejo. Su destitución de la Presidencia en junio se produjo de manera paralela al impulso de una auditoría integral a toda su gestión financiera y administrativa, una iniciativa técnica promovida formalmente por el nuevo presidente de la institución, José Cabrera. A pesar de haber sido despojada de la mÔxima dignidad del CNE en ese momento, Atamaint había decidido continuar ejerciendo regularmente sus funciones en calidad de consejera, una postura que cambió radicalmente con la entrega de su renuncia irrevocable.

Con esta decisión, la exfuncionaria clausura una época que inició en 2018. Bajo su administración, el CNE planificó y organizó diversos procesos electorales y mecanismos de democracia directa a nivel nacional. Su periodo de gestión coincidió con la ejecución de múltiples consultas populares y referendos impulsados por los presidentes de turno. Asimismo, le correspondió dirigir procesos electorales bajo las restricciones sanitarias de la pandemia del COVID-19 y gestionar un complejo empate técnico antes de una segunda vuelta presidencial.

En el plano de las alianzas, Atamaint ingresó originalmente al CNE impulsada por el respaldo del movimiento indígena Pachakutik; sin embargo, con el devenir de los años se distanció por completo de dicha organización política.

Durante su permanencia en el Pleno del CNE, sus resoluciones contaron en reiteradas ocasiones con el respaldo estratégico de la consejera Estela Acero, identificada como cercana al movimiento correísta. De igual forma ocurrió con José Cabrera, actual presidente de la entidad y a quien se vincula con el Partido Social Cristiano (PSC). En el plano legislativo de la Asamblea Nacional, los bloques vinculados a estas dos fuerzas políticas se abstuvieron de votar a favor del juicio político planteado en su contra en el año 2020. Desde el año 2024, estas coincidencias de respaldo político pasaron a recaer directamente en las filas del bloque oficialista, Acción DemocrÔtica Nacional (ADN).

Tras la formalización de la renuncia de Atamaint, el CNE ratifica su estructura vigente bajo la conducción de José Cabrera como presidente y Esthela Acero en la Vicepresidencia, mientras el CPCCS deberÔ iniciar los procesos legales para llenar la vacante de cara a los próximos comicios.



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