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BOTICA BRISTOL RESURGE DE LAS CENIZAS: DANIEL RIVAS REVELA LAS PÉRDIDAS, CUESTIONA LA RESPUESTA INSTITUCIONAL Y ANUNCIA UNA NUEVA ETAPA DE EXPANSIÓN

Tras cinco semanas de permanecer fuera de operaciones por el incendio que afectó al Centro Histórico de Riobamba, Botica Bristol volvió a atender al público. Su propietario, el ingeniero Daniel Rivas, aseguró que la prioridad fue preservar los empleos, recuperar el acceso a medicamentos personalizados y preparar una nueva etapa de crecimiento. Al mismo tiempo, reclamó respuestas sobre las causas del incendio y el manejo de la emergencia.

Cinco semanas después, Botica Bristol vuelve a atender

En medio de una de las mayores tragedias que ha golpeado al Centro Histórico de Riobamba, una de las empresas tradicionales de la ciudad intenta reconstruirse.

El ingeniero Daniel Rivas, propietario de Botica Bristol, confirmó durante una entrevista en el programa Mañana Xpress de Intermedia Ecuador que el establecimiento volvió a abrir sus puertas después de aproximadamente cinco semanas de permanecer fuera de funcionamiento.

Para Rivas, la reapertura representa mucho más que el regreso de un negocio. Significa recuperar empleos y, principalmente, restablecer el acceso de pacientes a medicamentos personalizados que, según explicó, no siempre se encuentran en el mercado farmacéutico convencional.

“De todas estas desgracias, para mí esta es una gran satisfacción y alegría”, señaló el empresario al referirse a la reapertura y a la posibilidad de volver a atender a la ciudadanía.

La nueva Botica Bristol funciona actualmente en las calles Veloz y Diego de Ibarra, desde donde mantiene atención al público y ofrece también envíos a escala nacional, según explicó Rivas durante la entrevista.

El incendio que destruyó mucho más que infraestructura

Rivas habló desde la condición de afectado directo. No solamente perdió su negocio: también perdió su vivienda, pertenencias personales y parte importante de la infraestructura empresarial que se encontraba en el sector afectado.

Según su relato, la emergencia significó la pérdida del hogar donde vivía junto con su familia, además de ropa, alimentos, medicamentos, equipos y otros bienes. La afectación también alcanzó al laboratorio y a las diferentes unidades de negocio vinculadas a Botica Bristol.

El empresario explicó que los perjuicios no pueden analizarse únicamente desde el valor de los edificios destruidos.

A su criterio, existen al menos tres componentes: daños físicos y materiales, lucro cesante y afectaciones morales y psicológicas.

Rivas estimó preliminarmente que las pérdidas relacionadas con infraestructura, inventarios, productos, maquinaria, equipos y otros activos físicos de los sectores afectados podrían ubicarse entre 15 y 20 millones de dólares, aunque aclaró que los valores deben establecerse mediante los respectivos peritajes.

También señaló que hubo negocios que, aunque no fueron consumidos directamente por las llamas, dejaron de operar debido al cierre de vías y las restricciones derivadas de la emergencia.

“No he despedido a nadie”

Uno de los aspectos que Rivas destacó durante la entrevista fue la decisión de mantener a sus trabajadores pese a la paralización.

El empresario aseguró que Botica Bristol no despidió a sus empleados después del incendio.

Explicó que asumió esta decisión como parte de una responsabilidad social con quienes forman parte de la empresa y con una ciudad que, según dijo, también ha respaldado a la Botica durante este proceso.

Para Rivas, la recuperación no podía limitarse a reconstruir paredes y recuperar equipos. También implicaba evitar que la emergencia terminara provocando una segunda crisis: la pérdida de puestos de trabajo.

Una botica que, según Rivas, atiende a miles de familias

El impacto de la paralización, según explicó el propietario, también alcanzó a los pacientes que dependen de la formulación magistral.

Botica Bristol trabaja con medicina personalizada, elaborando preparaciones específicas para pacientes que requieren medicamentos que no necesariamente se encuentran disponibles en el mercado convencional.

Rivas sostuvo que antes del incendio la empresa atendía alrededor de 9.000 familias al año mediante este tipo de recetas personalizadas. Durante aproximadamente un mes, esos pacientes tuvieron dificultades para acceder a los productos que habitualmente recibían.

El empresario sostuvo que el problema, por tanto, no fue exclusivamente comercial.

“Vidas dependían de eso”, manifestó durante la entrevista, al explicar la importancia de mantener la producción y distribución de medicamentos personalizados.

Rivas pide que se investigue qué ocurrió antes, durante y después del incendio

Más allá de la reapertura, Daniel Rivas mantiene uno de sus principales reclamos: conocer qué ocurrió antes, durante y después del incendio.

El propietario de Botica Bristol cuestionó lo que considera deficiencias en planificación, prevención, controles y preparación institucional. Entre otros aspectos, mencionó la necesidad de establecer con precisión cómo se concedieron determinados permisos, qué controles existían y cuáles eran las condiciones de seguridad de las edificaciones afectadas.

Sin embargo, el propio Rivas fue enfático en señalar que no le corresponde determinar responsabilidades penales o técnicas.

Consultado específicamente sobre una eventual negligencia del Cuerpo de Bomberos, respondió que esa conclusión deberá surgir de las investigaciones y peritajes correspondientes.

“Yo no puedo decirte porque no soy un perito”, manifestó, y señaló que serán Fiscalía y los jueces quienes deberán determinar si existió o no negligencia.

La investigación deberá establecer las causas

El empresario explicó que se han solicitado diferentes tipos de peritajes: relacionados con el incendio, estructuras, aspectos económicos, contables, financieros y psicológicos.

Su posición es que las decisiones futuras de los afectados dependerán de los resultados de esos informes.

Rivas sostuvo que todavía existen interrogantes sobre las causas técnicas que originaron el incendio y que corresponde a los especialistas y a la administración de justicia establecerlas.

En ese sentido, insistió en que no se trata solamente de encontrar responsables, sino también de determinar eventuales corresponsabilidades y establecer los mecanismos para buscar el resarcimiento de los daños que correspondan.

El reclamo por la respuesta institucional

Otro de los puntos centrales de la entrevista fue el apoyo que, según Rivas, recibieron los damnificados.

El empresario afirmó que durante la emergencia se anunciaron ayudas como apoyo psicológico, colchones, víveres, dinero y lugares para hospedarse, pero sostuvo que, en su caso, esos ofrecimientos no se concretaron.

También cuestionó la ausencia de líneas de financiamiento verdaderamente preferenciales para quienes perdieron sus negocios y activos en el incendio.

Según su relato, los créditos disponibles correspondían a condiciones ordinarias del mercado y no representaban, desde su perspectiva, una solución especial para una situación de emergencia.

Rivas explicó que esperaba mecanismos financieros con tasas significativamente menores y capital de trabajo que permitieran a las empresas afectadas reconstruirse.

No obstante, aseguró que la recuperación de Botica Bristol se ha sustentado principalmente en sus propios recursos, en la capacidad de su equipo y en el respaldo de clientes y ciudadanos.

La solidaridad de Riobamba, un factor clave

En medio de la crisis, Rivas destacó reiteradamente la solidaridad de los riobambeños.

Aseguró que la reapertura fue posible gracias al apoyo recibido de la ciudadanía y al trabajo del equipo de la empresa.

La relación entre Botica Bristol y Riobamba, dijo, ha cambiado después del incendio. En su visión, la empresa ya no representa solamente a la familia Rivas, sino que se ha convertido en una institución profundamente vinculada con la ciudad.

Del golpe a una nueva estrategia empresarial

Lejos de plantear únicamente una reconstrucción de lo que existía antes del incendio, Rivas anunció una transformación empresarial.

Antes de la tragedia, explicó, Botica Bristol se encontraba en un proceso de expansión y ya tenía presencia en alrededor de 21 provincias del país.

Ahora, la estrategia apunta a estabilizar la operación y posteriormente impulsar un crecimiento todavía mayor mediante alianzas estratégicas nacionales e internacionales.

Una de las metas planteadas es ampliar la producción de medicina personalizada y avanzar hacia la creación de una industria de cosméticos y formulación magistral, con una perspectiva nacional y eventualmente internacional.

La tragedia, en este sentido, ha obligado a replantear el modelo de negocio.

Rivas reconoció que concentrar todas las operaciones en un mismo punto representó un riesgo y señaló que la nueva estrategia contempla diversificar las operaciones y ampliar su presencia territorial.

Una empresa que busca reconstruirse sin abandonar su identidad

La historia de Botica Bristol se remonta varias décadas y Rivas, como tercera generación al frente del negocio familiar, considera que ese legado constituye una de las principales fortalezas para afrontar la nueva etapa.

Durante la entrevista recordó que la empresa había construido una relación con miles de familias a través de la elaboración de medicamentos personalizados.

Por eso, la apuesta no es únicamente recuperar la infraestructura perdida, sino preservar la esencia de la formulación magistral y llevarla a nuevos mercados.

El Centro Histórico y una pregunta que permanece abierta

El caso de Botica Bristol vuelve a poner sobre la mesa un debate mayor para Riobamba: cómo prevenir que una emergencia de esta magnitud vuelva a repetirse y qué mecanismos deben activarse cuando afecta patrimonio, viviendas, negocios, empleos y servicios esenciales.

Rivas cuestionó la falta de planificación de largo plazo y sostuvo que las decisiones públicas deberían superar la lógica de los períodos administrativos.

En su opinión, Riobamba necesita planificación, equipos técnicos, coordinación institucional y una visión de desarrollo que vaya más allá de las coyunturas.

Sus declaraciones forman parte de una entrevista y, por tanto, corresponden a su valoración personal sobre la gestión pública y la respuesta institucional. Las responsabilidades concretas relacionadas con el incendio deberán establecerse mediante las investigaciones y procedimientos correspondientes.

Botica Bristol vuelve a funcionar

Mientras las investigaciones continúan y los propietarios de los inmuebles afectados esperan avanzar con peritajes, retiro de escombros y proyectos de rehabilitación, Botica Bristol ya dio el primer paso: volver a atender.

Actualmente funciona en Veloz y Diego de Ibarra, de lunes a domingo, de 08:00 a 20:00, y mantiene atención mediante redes sociales y WhatsApp, además de realizar envíos a nivel nacional, según informó Rivas.

La reconstrucción, sin embargo, está lejos de haber terminado.

Para Daniel Rivas, la crisis podría prolongarse entre seis y diez meses, mientras la empresa estabiliza sus operaciones, mantiene los empleos, garantiza la disponibilidad de medicamentos personalizados y diseña su nueva estructura empresarial.

El desafío es enorme: reconstruir una empresa que perdió buena parte de sus activos, pero que, al mismo tiempo, busca aprovechar la crisis para reinventarse.

Botica Bristol volvió a abrir sus puertas cinco semanas después del incendio. Ahora comienza una segunda etapa: recuperar lo perdido, preservar su legado y convertir una de las páginas más difíciles de su historia en el punto de partida para un nuevo proyecto empresarial.

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