La creciente presencia militar estadounidense, el uso de drones, los acuerdos con empresas tecnológicas y las operaciones contra el narcotrĆ”fico forman parte de una estrategia que, segĆŗn el acadĆ©mico Luis Córdova, estĆ” transformando la seguridad, la economĆa y el sistema polĆtico ecuatoriano.
Ecuador se estarĆa convirtiendo en un laboratorio de experimentación militar y tecnológica de Estados Unidos, bajo el Gobierno de Daniel Noboa.
Asà lo advierte Luis Córdova-Alarcón, director del Programa de Investigación de Orden, Conflicto y Violencia de la Universidad Central del Ecuador, en un anÔlisis titulado Ecuador como laboratorio de guerra.
El investigador sostiene que la cooperación militar entre ambos paĆses ha superado la lucha contra el narcotrĆ”fico y estĆ” dando paso a un modelo de intervención que combina operaciones armadas, inteligencia artificial, vigilancia digital y participación de grandes corporaciones tecnológicas.
Según Córdova, Ecuador se ha convertido en uno de los principales escenarios de la estrategia estadounidense de combate contra los cÔrteles, impulsada por la administración de Donald Trump.
A su criterio, este proceso no solo modifica las polĆticas de seguridad, sino que tambiĆ©n tiene consecuencias sobre la soberanĆa nacional, las instituciones democrĆ”ticas y la vida cotidiana de los ecuatorianos.
El bombardeo en SucumbĆos y las dudas sobre los objetivos militares
Uno de los episodios que el acadĆ©mico utiliza para sustentar su anĆ”lisis ocurrió el 3 de marzo de 2026, cuando Ecuador y Estados Unidos anunciaron un operativo aĆ©reo contra un supuesto campamento de los Comandos de la Frontera, en la provincia de SucumbĆos.
La operación fue presentada por las autoridades como el inicio de una nueva fase de la lucha contra el crimen organizado.
Un dĆa antes, el presidente Daniel Noboa se habĆa reunido en Quito con el comandante del Comando Sur de Estados Unidos, general Francis L. Donovan, para abordar el desarrollo de operaciones militares conjuntas.
Sin embargo, Córdova cita una investigación de The New York Times que, según señala, identificó el lugar bombardeado como una granja lechera y no como una instalación de una organización criminal.
Para el investigador, este episodio plantea interrogantes sobre la información utilizada para justificar las operaciones militares y sobre los mecanismos de control de las acciones ejecutadas con participación estadounidense.
La presencia de Estados Unidos comenzó a fortalecerse antes de Noboa
El académico explica que la actual cooperación militar no comenzó con Daniel Noboa, sino que responde a una estrategia desarrollada durante varios gobiernos.
SitĆŗa uno de sus antecedentes en 2018, cuando se reabrió la Oficina de Cooperación en Seguridad de la Embajada de Estados Unidos, que habĆa sido cerrada durante la administración de Rafael Correa.
Ese mismo año, el Departamento de Estado estadounidense aprobó una estrategia para Ecuador que contemplaba fortalecer la cooperación contra organizaciones criminales y ampliar las relaciones con las Fuerzas Armadas.
La relación se profundizó durante el Gobierno de Guillermo Lasso.
En 2022, Estados Unidos aprobó una legislación destinada a fortalecer la asociación bilateral con Ecuador.
Posteriormente, en 2023, se suscribieron acuerdos de cooperación militar, entre ellos un memorando que, según el investigador, estableció 169 objetivos tÔcticos con un horizonte de ejecución hasta 2030.
TambiĆ©n se firmaron instrumentos relacionados con el estatuto de las fuerzas estadounidenses y las operaciones de interdicción marĆtima.
De acuerdo con Córdova, cuando Noboa llegó a la Presidencia, en noviembre de 2023, las condiciones para ampliar la presencia militar estadounidense ya estaban establecidas.
Pescadores desaparecidos y operaciones con drones
Otro de los casos que aborda el anÔlisis es la desaparición de ocho pescadores ecuatorianos que viajaban a bordo de la embarcación Fiorella.
El barco salió de Jaramijó, ManabĆ, el 13 de enero de 2026, con nueve tripulantes para realizar actividades de pesca artesanal.
SegĆŗn el relato recogido por el investigador, uno de los ocupantes fue encontrado con vida y aseguró que la embarcación habĆa sido atacada por drones.
Córdova menciona investigaciones de The Washington Post y The New York Times sobre posibles operaciones estadounidenses de vigilancia e interdicción marĆtima en la zona.
El académico sostiene que la expansión de estas acciones estÔ generando temor entre las comunidades pesqueras, que ya enfrentan amenazas, extorsiones y reclutamiento por parte de organizaciones criminales.
En su anĆ”lisis advierte que la militarización podrĆa provocar el desplazamiento de familias que dependen de la pesca artesanal.
Inteligencia artificial y drones: las nuevas herramientas militares
El investigador tambiĆ©n pone atención en el creciente uso de tecnologĆa militar en Ecuador.
Entre los elementos que menciona estÔ el sistema Maven Smart System, desarrollado por la empresa estadounidense Palantir, que utiliza inteligencia artificial para procesar grandes volúmenes de información y apoyar decisiones militares.
Según Córdova, la incorporación de estas herramientas plantea riesgos relacionados con la automatización de los procesos de identificación y selección de objetivos.
El acadĆ©mico advierte que el uso de algoritmos en operaciones militares podrĆa reducir la intervención humana en decisiones relacionadas con ataques armados, lo que abre un debate sobre responsabilidad, transparencia y protección de civiles.
TambiƩn menciona el despliegue de nuevas aeronaves no tripuladas estadounidenses en Ecuador.
En su anÔlisis se refiere a los drones HANX y MQ-9 Reaper, asà como a las actividades militares en la Base Aérea de Taura, en Guayas.
Para el investigador, estos movimientos evidencian que el territorio ecuatoriano estÔ adquiriendo una importancia estratégica para el desarrollo de operaciones militares estadounidenses en la región.
Palantir y el acceso a información del Estado ecuatoriano
La cooperación tecnológica es otro de los puntos centrales del anÔlisis.
Córdova recuerda que, en enero de 2025, el Gobierno ecuatoriano suscribió un acuerdo con Google Cloud para impulsar la transformación digital del sector público.
Posteriormente, en mayo de ese año, el Ejecutivo anunció una alianza con Palantir para fortalecer el anÔlisis de información relacionada con las operaciones aduaneras y tributarias.
El acuerdo involucró al Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) y al Servicio de Rentas Internas (SRI).
En enero de 2026, Noboa mantuvo una reunión con Alex Karp, director ejecutivo de Palantir, durante el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza.
SegĆŗn el investigador, posteriormente se conoció que la Unidad de AnĆ”lisis Financiero y Económico (UAFE) tambiĆ©n utilizarĆa herramientas de esta empresa para fortalecer el seguimiento de operaciones relacionadas con el lavado de activos.
Córdova considera que la participación de corporaciones extranjeras en el procesamiento de información estatal plantea interrogantes sobre la protección de datos, la soberanĆa tecnológica y los mecanismos de supervisión pĆŗblica.
Radio Pichincha

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